Estrategias ofensivas y defensivas

Estrategias ofensivas y defensivas

Estrategias defensivas

De acuerdo con M. Porter (2008) la estrategia defensiva “tiene por objeto disminuir la probabilidad de ataque, desviarlo a áreas menos peligrosa o atenuar su intensidad”. El objetivo de las estrategias defensivas es mantener el mercado de la empresa, es decir, no aumenta la ventaja competitiva pero sí permite mantener las cuotas de mercado y los clientes actuales.

Las estrategias defensivas se basan en tres tácticas, dentro de estas tácticas se tienen diferentes maneras de aplicarlas (Porter, Ventaja Competitiva, 2008):

1. Elevar las barreras estructurales.

o Llenar los posibles huecos de productos o de posicionamiento del mercado con productos propios.

o Bloquear los canales de acceso y distribución.

o Incrementar para el comprador los costos de cambiar de producto.

o Aumentar los costos de probar otro producto.

o Incrementar las economías de escala (publicidad, marketing, tecnología, investigación).

o Aumentar el capital necesario para competir.

o Excluir tecnologías alternas, bloqueándolas mediante patentes, concesionándolas o adquiriéndolas.

o Invertir en conocimientos y patentes.

o Contratar proveedores exclusivos.

o Elevar los costos de los insumos para los competidores.

o Aprovechar políticas gubernamentales.

2. Intensificar las represalias.

o Manifestar pública y claramente la intensión de defenderse.

o Anunciar la existencia de barreras para los competidores.

o Establecer posiciones de bloque o en ciertos mercados.

o Igualar las garantías o mejorar los precios de los competidores.

o Aumentar las barreras de salida o pérdida de participación de mercado.

o Contar con recursos para emprender represalias.

o Establecer alianzas con otras compañías.

o Contratacar al competidor cuando introduce los productos.

3. Reducir el incentivo para atacar.

o Reducir las posibles utilidades objetivo.

o Manejar públicamente suposiciones y pronósticos del mercado que desincentiven al competidor.

Estrategia ofensiva

El objetivo de las estrategias ofensivas es lograr una mayor participación de mercado, busca generar acciones que generen una ventaja competitiva sobre los rivales de manera que se logre arrebatar una parte del mercado que ellos tenían. De Acuerdo con Thompson (2012) las ofensivas estratégicas “deben basarse en el aprovechamiento de los activos estratégicos mas fuertes de la empresa”.

Entre las principales acciones para lanzar una estrategia ofensiva tenemos las siguientes (Thompson, 2012):

• Lanzar productos de igual calidad a un menor costo, aplicando una ventaja basada en costos.

• Adaptarse rápidamente a nuevas tecnologías y llegar primero al mercado.

• Innovar de manera continua el producto para sacar del mercado a los menos innovadores.

• Adaptar y mejorar las ideas de los rivales.

• Atacar segmentos descuidados por la competencia.

• Lanzar ataques preventivos para desalentar rivales y asegurar posiciones.

• Atacar puntos fuertes de los rivales.

• Atacar puntos débiles de los rivales.

• Atacar áreas con poca cuota de mercado.

• Ocupar líneas de mercado no trabajadas.

• Lanzar campañas de imagen para fortalecer la imagen y debilitar la del rival.

Referencias

-Porter, M. (2008). Ventaja Competitiva. México: Grupo Editorial Patria.

-Porter, M. (2015). Estrategia Competitiva. México: Grupo Editorial Patria.

-Thompson, A. P. (2012). Administración estratégica: Teoría y casos. México: Mc Graw Hill.

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